miércoles, 29 de enero de 2025

 

 

 

TARANTAS  Paco Arana

                                                           


 

En la boca de la mina,

allí se asomó el minero.

Como la vio tan profunda

pidió clemencia del cielo,

¡Por Dios! qué no se derrumba.

 

Afina bien la guitarra

para cantar por taranta,

que el minero cuando canta

su voz se rompe y desgarra

y su emoción parte el alma.

 

A hombros de cuatro mineros,

que lleva heridas mortales.

Va Rafael Caballero,

desde una mina en Linares

gritando un ¡Ay que me muero!

 

 

 

 

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